Assassination classroom
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una enseñanza unica
rama es de lo más irreverente y alocada que podamos imaginar. Una criatura afable y amarilla de cara sonriente y remotamente parecida a un pulpo dado los tentáculos que componen su cuerpo, ha destruído gran parte de nuestro satélite y amenaza con destruir la Tierra en el plazo de un año si los humanos no encuentran la forma de matarlo. ¿Qué tenía en contra de la luna y por qué quiere destruir el planeta? Nadie lo sabe. El caso es que la criatura, aún determinada a acabar con nuestro mundo, insiste en convertirse en profesor de la clase 3-E de un colegio elitista, la clase a la que van los alumnos problemáticos o con las peores notas. A cambio de instruirles personalmente el extraño ser promete no dañar a ningún estudiante, lo que le da al gobierno una idea: los propios alumnos de la clase 3-E tendrán que ser los encargados de acabar con él. Si lo consiguen no solo salvarán la Tierra, sino que obtendrán una recompensa de diez mil millones de yenes. Llenos de ilusión, la clase 3-E enseguida se pone manos a la obra (el dinero mueve más montañas que la fe) pero pronto se chocan de frente con la pura y simple realidad. La criatura es inteligentísima, se mueve a una velocidad de Mach 20 y además es el mejor profesor que han tenido nunca: alguien que les mira no como marginados sociales, sino como personas prometedoras y capaces. ¿Qué prisa hay por destruirle? Hasta acaban dándole un nombre: Korosensei.
Cada capítulo es un intento de cada estudiante o grupo de estudiantes por matar a Korosensei. El alegre, exagerado, pícaro y adorable Korosensei, que además se involucra como ni un tutor particular haría en la educación académica y psicológica de sus estudiantes. Es imposible no cogerle cariño y desear que siempre salga ileso de todos los intentos de asesinato que sus alumnos preparan para él. Por supuesto de vez en cuando aparecen asesinos profesionales más o menos disfrazados (como la profesora de inglés Irina Jelavich, a quien los alumnos apodan más por cariño que malicia "Bitch sensei"), que intentan llevarse el premio, pero los estudiantes de la clase 3-E lo tienen más que claro: Korosensei es suyo; su profesor, su objetivo. Todos disfrutan intentando asesinarle porque mientras lo "intenten" Korosensei estará con ellos un día más, enseñándoles, protegiéndoles, animándoles a que vuelvan a intentarlo. Asi, todos ellos crecen, maduran y aprenden.
Otra cosa buena de éste anime es que no hay protagonista absoluto. Quizás la historia sigue más de cerca a Nagisa (que es un chico a pesar de su nombre y su ambiguo aspecto físico), pero porque es el primero en comprender que si quieren matar a su profesor lo primero es aprender todo lo que puedan de él, descubrir sus debilidades. En silencio toma notas y observa, atento, como una serpiente que espera el momento oportuno para atacar. Y si Nagisa es la serpiente Karma es el zorro: astuto, rápido y orgulloso. Luego tenemos a Terasaka, con mucho músculo y poco cerebro; el íntegro y honesto Sugino; la inteligente y dulce Hinano; la torpe científica Okuda; y un largo etc de personajes únicos, cada uno con su personalidad y motivación. Cada uno con su forma de pensar y plantearse el dilema que se les ha presentado.
Me ha encantado este anime por su asombrosa frescura y originalidad. Es una comedia loca y divertida y aún así está repleta de personajes profundos y llenos de matices que por raro que parezca transmiten naturalidad... te los crees. Dulce y cítrica al mismo tiempo, Ansatsu Kyoushitsu es una serie llena de sutiles matices que provocan nuestra ternura. Me he reído sinceramente, he disfrutado enormemente con cada capítulo y además me he involucrado en la historia hasta el punto de imaginarme a mi misma en ésta clase. Claro que yo sería incapaz de hacer daño a alguien tan amable, juguetón y extraordinario como Korosensei.
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